El consumo moderado de vino blanco ejerce efectos hipotensores, según desvela un estudio realizado en el marco del Proyecto Ciencia, Vino y Salud de la Universidad Católica de Chile. Las conclusiones de esta investigación, dirigida por el Dr. Federico Leighton, también indican otros beneficios, como un aumento de los niveles de colesterol HDL.
La investigación se realizó en dos grupos de hombres jóvenes y sanos, con el fin de evaluar los factores de riesgo cardiovascular. Los participantes en el estudio siguieron una dieta diaria uniforme en calorías, de las que un 40 % correspondían a grasas, y en la que, al cabo de un mes, se añadieron 250 ml. de vino blanco diarios durante un periodo de tres semanas. Este procedimiento también se llevó a cabo con el vino tinto –en idénticas cantidades-, y con frutas y verduras - con ocho porciones diarias -. Además, en todos los periodos se aportó el mismo número de calorías diarias.
El resultado más significativo de la investigación fue que, durante las semanas en las que los pacientes consumieron vino blanco, los niveles de presión arterial disminuyeron en mayor grado.
Otras conclusiones del estudio indican que el vino blanco permite aumentar el colesterol bueno (HDL), principalmente por los antioxidantes provenientes de la pulpa de la uva, incremento que fue menos marcado con el consumo de fruta y de verdura.
